











Bueno, la idea de la botella tampoco es revolucionaria. Los tubos de luz existen desde hace tiempo, es un concepto original de los antiguos egipcios. En 1850 se patentó la primera versión comercial y hoy se usan en varios lugares públicos y privados al rededor del mundo. Por supuesto, estas versiones modernas poseen lentes especiales, fibra óptica y materiales altamente reflexivos. Pero, con gasto mínimo, puede construirse el modelo de la derecha, que probablemente iluminaría igual que una lámpara de 200 watts.